Desarrollo de la oración de intercesión en equipo (I)

A continuación reflejamos una serie de puntos prácticos para ayudar al desarrollo de la oración de intercesión en equipo:

  • Dando por supuesto que el equipo reúne las condiciones tratadas en los temas anteriores, se puede iniciar ya la oración de intercesión en equipo. Pero antes de empezar se designará una persona capacitada, que será la que trate de dirigir, desde el Espíritu, la oración ese día.
  • Hay que evitar el peligro de la rutina, en la que se puede caer haciendo las cosas siempre del mismo modo, es decir, en el mismo orden, con las mismas palabras, los mismos gestos, la misma postura, las mismas intenciones, etc. Para evitar la rutina, hay que estar siempre buscando al Espíritu, que es quien tiene que dirigir la oración. Por eso, aunque no se haga todos los días, conviene pedir su ayuda antes de empezar la intercesión propiamente dicha.
  • Del mismo modo y por la misma razón, conviene ponernos en nuestro sitio, reconociéndonos pecadores e indignos de tal ministerio, por el que oramos asociados a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote. Mantenerse en humildad es estar en la posición correcta ante Dios, a quien nos vamos a dirigir en la oración.
  • En la oración podemos dirigirnos a Jesucristo, ya que por él nos vienen todos los dones, o al Padre con y por Jesucristo. En momentos concretos, podemos y debemos pedir la colaboración intercesora de María, de san Miguel y los ángeles, así como de los santos.
  • Es importante tener a mano la palabra de Dios para hacer uso de ella cuando sea necesario, sobre todo en situaciones en que la oración tenga oposición, ya que no podemos olvidar que la palabra es la espada del Espíritu (cf Ef 6,17). Pero es que también nos puede servir de mucha ayuda en los tiempos de alabanza y proclamación del Señorío de Cristo.