Interceder con autoridad y poder (4)

El Maestro empezó pronto a trabajar sobre los discípulos para que tomaran conciencia del alcance de su misión así como del poder que necesitarían para llevarla a cabo.

  • La narración de Lucas acerca del envío de los setenta y dos pone énfasis en esta capacitación: "Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño" (Lc 10,19). Y esto lo dice cuando acaba de escuchar de los discípulos que han tenido la experiencia de que hasta los demonios se les han sometido en su nombre (cf Lc 10,17).
  • Y antes de volver al Padre les dijo: "Estas son las señales que acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios... Ellos salieron a predicar por todas partes colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que les acompañaban" (Mc 16,17.20). Principio fundamental: Jesús ha destruido los poderes del mal en la cruz y ha querido que compartamos su victoria dándonos autoridad sobre ellos.

Sin embargo, Satanás todavía es el príncipe de este mundo parcialmente y a él le pertenecen los hombres que no viven sometidos al Espíritu de Dios, así como las estructuras que ellos gobiernan o las obras que de ellos proceden. Son suyos y va a intentar por todos los medios que nadie se los arrebate; por eso, no faltan ocasiones en las que hay que enfrentarse a sus huestes o a sus obras con la autoridad que el Señor ha dejado a los discípulos, para que la persona esclavizada o las situaciones controladas por el mal puedan estar en situación de usar su libertad y en condiciones de tomar una decisión libremente.