La incredulidad de España

Jesús dijo: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna" (Jn 3,36)

Creemos que la incredulidad en España es uno de los males más graves por los que está atravesando nuestra nación. Cuando se niega la existencia de Dios o se vive como si no existiese de una forma tan manifiesta; cuando Dios es alguien que sólo cuenta para situaciones de emergencia; cuando se cree en Dios sólo teóricamente, pero la vida no se corresponde con lo que se dice creer; cuando el hombre se conforma con sus pequeñas ideas acerca de Dios y no se interesa por crecer en el conocimiento de Dios; cuando se confía más en cualquier doctrina, palabra o mensaje que en la Palabra de Dios; cuando, en unas proporciones preocupantes, se ha arrinconado y echado a Dios del día a día, incluso entre los llamados cristianos, es lógico pensar que, además de una alarmante ignorancia, hay un fuerte espíritu de incredulidad que pesa sobre nuestra nación.

Fundamento de la Palabra de Dios: 
  • Negar la existencia de Dios es de necios: "Dice en su corazón el insensato: ‘No hay Dios’ " (Sal 14,1).
  • El hombre, sin fe, no puede agradar a Dios: "Sin fe es imposible agradarle, pues e que se acerca a Dios ha de creer que existe y que recompensa a los que le buscan" (Hb 11,6).
  • La incredulidad impide que el Señor derrame sus bendiciones, como dijo Jesús en Nazaret donde resultó que no pudo hacer "muchos milagros por su falta de fe" (Mt 13,58).
  • Sólo por la fe en Jesucristo se puede alcanzar la vida eterna: "Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna" (Jn 3,16).
  • El desprecio y la desconfianza en el Señor son claras muestras de incredulidad: "¿Hasta cuándo me va a despreciar este pueblo? ¿Hasta cuándo van a desconfiar en mi con todas las señales que yo he hecho entre ellos?" (Nm 14,11).
  • Es objetivo prioritario del diablo cegar o mantener cegadas las mentes de los hombres a través de la incredulidad: "Si todavía nuestro Evangelio está velado, lo está para los que se pierden, para los incrédulos, cuyo entendimiento cegó el dios de este mundo para impedir que vean brillar el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios" ( 2 Co 4, 3-4).
Oración particular para este mes: 

Nos dirigimos al Padre por medio de Jesucristo, nuestro sumo Sacerdote, para que su luz venga sobre nuestra nación, en gran medida víctima de la incredulidad y consecuentemente apartada de Dios, y para que de este modo España entre de verdad por el camino de la fe, obedeciendo a Dios y su Palabra.

  • Padre, tu Hijo Jesús dijo a sus discípulos que el Espíritu Santo convencería al mundo "en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado porque no creen en mí" (Jn 16,7-8). Creemos que estas palabras son también para nuestra nación, necesitada de volverse hacia ti y creer en ti y en tu palabra. Por eso, te pedimos que envíes tu Espíritu sobre España para que mueva esta nación al arrepentimiento y levante los ojos hacia ti.
  • Salva, Padre, a tantos muertos espirituales como hay en nuestro país, que se empeñan en declarar que no hay Dios, cuando tu palabra es clara al decir: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él" (Jn 3,36).
  • Te presentamos las mentes y corazones cegados por el dios de este mundo, atadas a las cosas de abajo: libéralas de todo embotamiento y engaño, ilumínalas con la luz de tu Espíritu y atráelas a tu amor.
  • Venga tu reino sobre nuestra nación y en particular:
    - sobre quienes no creen en ti;
    - sobre quienes pretenden burlarse de ti, te insultan e injurian;
    - sobre aquellos dominados más por la duda que por la fe;
    - sobre los que tienen la misión de ser sembradores de tu Palabra, que es semilla de fe;
    - sobre los que piensan que creen en ti y viven según tus designios, pero su fe no te complace;
    - sobre los débiles en la fe;
    - Sobre quienes creen que no te necesitan o consideran que ya están bien como están...

Glorifícate, Padre, derramando tu misericordia en todos los ámbitos políticos, económicos, sociales, culturales y eclesiales de nuestros pueblos y ciudades, y libera tantos corazones endurecidos y maleados por la incredulidad. Te lo pedimos, con acción de gracias, por Jesús, tu Hijo amado y Señor nuestro. Amén.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 14 de Enero.
Palabra inspirada: