Los medios de comunicación en España

Jesús dijo: "Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida" (Jn 6,63)

En nuestra sociedad nadie niega la enorme influencia y poder que tienen en nuestros días los medios de comunicación social, especialmente la televisión, la prensa, la radio, e internet. Estos medios pueden ser utilizados para el bien o para el mal, para glorificar a Dios o para todo lo contrario. Hoy en día, debido a los avances técnicos es posible difundir ideas e imágenes prácticamente por todo el territorio nacional alcanzando simultáneamente a millones de personas. Si a eso añadimos que casi la totalidad de los ciudadanos son usuarios de dichos medios, no es extraño que sean considerados como una de las armas más poderosas de nuestros tiempos, ya que dependiendo del uso que se haga de los mismos, la forma de pensar y vivir de una sociedad puede cambiar radicalmente. Recientes estadísticas afirman, por poner un ejemplo, que cada español ve la televisión un promedio de más de cuatro horas diarias.

Creemos que un análisis objetivo de la situación actual de los medios de comunicación lleva a concluir que, salvo honrosas excepciones, la inmensa mayoría de los medios de comunicación en nuestra nación no dan gloria a Dios –que es el destino del hombre-. Pdemos hacernos una pregunta y responderla: ¿en qué medios de comunicación está Dios o sus criterios están presentes?

Fundamento de la Palabra de Dios: 
  • La mayoría de los medios de comunicación parecen utilizados "para impedir que brille el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios" ( 2 Co 4,3-4).
  • En muchos casos, estos medios son una puerta abierta, o al menos vehículo patente de expresiones de "fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes" (Ga 5,19-21). En definitiva, una ventana abierta al mundo, a la carne y al maligno, enemigos del Evangelio de Cristo.
  • La Palabra de Dios exhorta a los hombres, y en particular a los cristianos, a no caer en la esclavitud "mediante la vana falacia de una filosofía, fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y no según Cristo" (Col 2,8).
  • Y también el apóstol Pablo recuerda: "no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto" (Rm 12,2).
  • Por ello, en el uso de cualquiera de estos medios es necesario practicar la vigilancia constantemente, si no queremos caer en el engaño, o quedar a merced de doctrinas extrañas, y cultivar una recta formación de conciencia bebiendo de las fuentes siempre limpias de la Palabra de Dios (cf. 1 Tm 1,3-5).
  • Para todos es aplicable lo que dice el evangelista Lucas: "Por eso yo también me esfuerzo por tener constantemente una conciencia limpia ante Dios y ante los hombres" (Hch 24,16).
  • Nadie, los responsables de los medios de comunicación tampoco, puede alegar en su defensa ser neutral en el uso de estos medios, pues la misma neutralidad implica ya un rechazo, o al menos indiferencia, hacia Dios, que ya el Maestro dijo: "el que no está conmigo está contra mí" (Mt 12,30).
  • Toda doctrina y mensaje, venga de donde venga, que sea contrario a la Palabra de Dios está relacionado con la mentira y el engaño, porque sólo la Palabra de Dios es Verdadera (cf. Jn 17,17).
Oración particular para este mes: 

Nos dirigimos al Padre por medio de Jesucristo, nuestro sumo Sacerdote, para que su luz y su Verdad vengan sobre los medios de comunicación social en nuestra nación:

Te pedimos perdón, Señor, por las veces que hacemos mal uso de estos medios, por las veces que no somos capaces de escuchar tu palabra de salvación, pero sí de prestar atención a tantas palabras humanas, a menudo vanas y recubiertas de engaño. Te pedimos perdón porque muchas veces estamos más pendientes de los medios de comunicación que de lo que tu Palabra y tu Espíritu nos quieren comunicar; porque tú nos llamas a buscar ante todo las cosas de arriba (cf. Col 3,1) y nos empeñamos en buscar las de abajo. Capacítanos, Señor, para escuchar tu voz, al mismo tiempo que los hombres nos transmiten sus diferentes voces y destierra de nosotros cualquier idolatría, atadura o apego hacia estos medios. Más bien pon en nosotros hambre y profundo deseo de conocerte y escuchar tu Palabra, que nunca falla. ¿Qué pasaría, Señor, si tan sólo los cristianos empleásemos el tiempo dedicado a ver la televisión en hacer oración? Sólo tú lo sabes, pero seguramente muchas cosas en nuestra nación cambiarían completamente.

Envía, Señor, tu luz y tu verdad sobre los medios de comunicación, para que barran toda tiniebla y mentira que están contaminando la sociedad española. Guía por caminos de conversión a todos los que trabajan en estos medios, especialmente a quienes prescinden de ti y tu palabra y se oponen tercamente a que brillen tu luz y tu verdad entre los hombres.

Utiliza los medios de comunicación para tu gloria. Haz fracasar las palabras de los impíos y fructificar el trabajo de tus siervos, tú que has dicho: "Yo confirmo la palabra de mi siervo y hago que triunfe el proyecto de mis mensajeros" (Is 44,26). Mantén, Señor, en tu verdad a los que te son fieles, llénalos de tu sabiduría para que actúen en sintonía con tus criterios, y dales la valentía necesaria para hablar de ti y defender tu verdad.

Concédenos un corazón prudente y capacidad crítica para no quedar atrapados por el engaño y la mentira. Líbranos, de quedar embotados y esclavizados por tanta falsedad que nos rodea y que tan fácilmente se nos pega. Te pedimos discernimiento y sabiduría para hacer un uso recto y ordenado de los medios de comunicación. Te presentamos especialmente nuestras mentes para que no nos acomodemos al mundo presente, antes bien, transformados mediante la renovación de nuestra mente, podamos distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto (cf. Rm 12,2). Gracias, Señor.

Y finalmente oramos para que pongas los medios de comunicación en manos de hombres y mujeres que te aman y sepan transmitir la verdad que viene de ti e impedir con todos los medios a su alcance el engaño y la mentira que esclavizan a los hombres.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 25 de Febrero.