El terrorismo en España

"Porque él (Cristo) es nuestra paz" (Ef 2, 14)

El terrorismo es uno de los problemas que más preocupa al conjunto de los españoles debido especialmente a la presencia de la banda terrorista ETA y al terrible atentado llevado a cabo en nuestro país hace poco más de un año. La amenaza constante de un ataque o de un atentado terrorista, han hecho que el temor y la inseguridad se apoderen de buena parte de nuestra sociedad. Por otro lado, el odio ciega el corazón del hombre, llevándolo a usar todos los medios que tiene a su alcance para conseguir lo que quiere, incluso a costa de la muerte de sus semejantes.

A pesar de los esfuerzos de nuestra sociedad y de los gobernantes, por acabar con esta lacra, los intercesores estamos convencidos de que sólo Dios puede poner fin a este mal que se cierne sobre España. Solo el Espíritu Santo, con su luz y su poder, puede tocar los corazones y mentes de los terroristas, mostrarles su realidad y convencerles de su pecado para que se conviertan y dejen sus caminos de muerte (cf. Jn 16,8), "pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Rm 6,23).

Pero, el hecho de que el amor y el poder de Dios alcancen a los terroristas, depende en gran medida de la posición y la perseverancia de su pueblo intercesor. El es fiel con nosotros y cumple cada una de sus promesas con infinita misericordia: "No se retrasa el Señor en el cumplimiento de la promesa, como algunos lo suponen, sino que usa de paciencia con vosotros, no queriendo que algunos perezcan, sino que todos lleguen a la conversión" (2 P 3,9).

Fundamento de la Palabra de Dios: 

Exponemos soluciones al problema del terrorismo según la Palabra de Dios:

  • Sólo hay un camino para los terroristas que lleva a la vida, que es el mismo que debe recorrer todo ser humano: "Procurad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" (Hb 12,14).
  • Conviene recordar que el perdón hacia todos los hombres, -los terroristas no están excluidos en la Biblia-, debe formar parte de la vida, del corazón del cristiano: "Si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas" (Mt 6,14-15).
  • Esta obra solo puede realizarla el Espíritu Santo en nosotros, ya que por nosotros mismos no somos capaces de conseguirlo. El Señor, en Mateo 5, nos pide dos actitudes hacia nuestros enemigos: "Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persiguen" (Mt 5,44).
  • Solo la misericordia de Dios puede librar a nuestro país de la amenaza del terrorismo; si nos volvemos a El de corazón y caminamos según su Palabra, el nos bendecirá con la Paz: "Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved al Señor vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia"( Jl 2,13).
  • Responsabilidad añadida para el intercesor es permanecer en la brecha orando por aquellos que han sido constituidos en autoridad para juzgar y gobernar (cf. Tt 3,1), e incluso bendecir a los terroristas en el nombre del Señor: "Bendecid a los que os persiguen, no maldigáis... Sin devolver a nadie mal por mal; procurando el bien ante todos los hombres: en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres; no tomando la justicia por cuenta vuestra, queridos míos, dejad lugar a la Cólera, pues dice la Escritura: Mía es la venganza: yo daré el pago merecido, dice el Señor... No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien" (Rm 12,14-21).
  • Y recordemos que la intercesión es también lucha, y el problema del terrorismo como tantos otros se resuelve en las alturas gracias en buena medida a la oración de los cristianos, cuando oran como deben hacerlo: "Pues nuestra lucha no es contra la carne y sangre, sino contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas" (Ef 6, 12-13).
Oración particular para este mes: 

Señor, nos acercamos a ti creyendo firmemente que lo que es imposible para los hombres es posible para ti, y que te ha parecido bien contar con nuestra pobre oración para manifestar tu poder y tu gloria sobre nuestra nación.

Ven a someter a tus enemigos bajo tus pies (cf.Ef 1, 22); a Satanás y a todos los espíritus de odio, violencia y muerte, que sostienen y alimentan el terrorismo. Destruye con tu autoridad cualquier atentado que el Maligno esté planeando, pues tú, "el Hijo de Dios, te manifestaste para deshacer las obras del diablo" (1 Jn3,8).

Derrama tu Santo Espíritu sobre los terroristas y convénceles de pecado, para que brille tu luz y tu verdad en sus vidas; que el bálsamo de tu amor restaure sus vidas y así puedan vivir libres del odio; que el poder de tu sangre derramada en la cruz les libere, sane y renueve. Ayuda también a las víctimas del terrorismo a no guardar rencor hacia sus agresores y mantener una actitud de perdón hacia ellos.

Ten misericordia también de nuestros gobernantes para que vuelvan sus ojos hacia ti, el Príncipe de Paz, "busquen la Paz y anden tras ella" (Sal 34, 14).

Líbrales del engaño para que "no caminen por la senda de los perversos, ni vayan por el camino de los malvados" (cf. Pr 4, 14).

Te pedimos que las Palabras que inspiraste al profeta Isaías se cumplan en nuestra nación: "Te pondré como gobernante la paz y por gobierno la justicia; no se oirá más hablar de violencia en tu tierra, ni de despojo o quebranto en tus fronteras, antes llamarás a tus murallas "salvación" y a tus puertas "alabanza" (Is 60, 17-18). Gracias, Señor.

 

 

Con este tema nos despedimos hasta Septiembre deseando que el Espíritu Santo haga crecer en nosotros el amor y la entrega a la intercesión. El Señor bendiga de una manera especial a todos nuestros lectores y sus familias.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 17 de Junio.
Palabra inspirada: