Por las mentes de las personas

"¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Es que tenéis la mente embotada?" (Mc 8,17)

Lo que hay en nuestra mente determina el modo en que pensamos y sentimos, y a su vez esto determina las decisiones que tomamos y por tanto los actos y hábitos que llevamos a término, determinando en definitiva nuestra vida, nuestro futuro.

Si nuestra mente, asiento de nuestra memoria, intelecto, sentimientos y voluntad, está alimentada de engaño y herida por conocimientos y experiencias nocivos, su fruto difícilmente será bueno. En este caso, es necesario primero que sea sanada y restaurada, pero además, que se alimente del conocimiento verdadero y de los criterios confiables para que su fruto sea el deseado.

Una de las primeras batallas entre el bien y el mal, entre la vida y la muerte, se da en las mentes de las personas (cf. 2 Co 11,3). Por eso experimentamos tanta confusión, tanto engaño, tantos criterios pervertidos y tanto ataque a las mentes para apartarlas de Dios, de sus criterios, de su Palabra, donde se encuentran la verdad y la vida.

Si son muchos los que hacen la guerra contra las mentes de los hombres, los intercesores tenemos como misión ponernos en la brecha en su favor, clamando que la Luz de lo alto venga a iluminar las mentes que están envueltas en oscuridad y así los hombres puedan conocer a Dios y ser enseñados por su Palabra.

Fundamento de la Palabra de Dios: 
  • La palabra de Dios nos revela que el hombre en su naturaleza caída es incapaz de compartir los pensamientos de Dios: "Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos -oráculo del Señor-. Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros y mis pensamientos a los vuestros" (Is 55,8-9).
  • Además, a esta situación de alejamiento de la Verdad se añaden los esfuerzos del diablo para impedir que conozcamos a Aquel que vino a rescatar a la humanidad para el Padre. Así ocurre con los incrédulos, "cuyo entendimiento cegó el dios de este mundo para impedir que vean brillar el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios" (1 Co 4,4).
  • Sin embargo, la palabra de Dios ha venido y sigue viniendo en toda su riqueza hasta nosotros: "Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo" (Hb 1,1-2). Jesucristo es la Palabra, quien "a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre" (Jn 1,12).
  • En Jesucristo hay perdón y reconciliación: "Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase al Señor, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar" (Is 55,7). Por su palabra podemos ser hechos nuevas criaturas con un nuevo conocimiento: "no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto" (Rm 12,2), hasta que lleguemos a renovar el espíritu de nuestra mente (cf. Ef 4,23). De forma que Pablo llega a exclamar: "Porque, ¿quién conoció la mente del Señor para instruirle? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo" (1 Co 2,16).
  • De esta manera, con una mente renovada, podemos tener una vida nueva y vivir para Dios, como enseña el mayor y primer mandamiento: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente" (Mt 22,37).
Oración particular para este mes: 

Padre, oramos por las mentes de los hombres y mujeres, de los niños, de los jóvenes, de los ancianos, de los que te han conocido pero se encuentran confundidos, de los que no te conocen y están en oscuridad. Te pedimos que así como enviaste la Luz del mundo, tu Hijo, para iluminar a los que andaban en tinieblas y en sombras de muerte, esa Luz llegue a las mentes de los que están siendo confundidos y atacados en sus mentes en nuestro País.

Muchos están siendo seducidos por los criterios engañosos que se difunden en la educación, en la prensa, en los medios de comunicación, en la literatura, por medio de personajes populares, por medio de los políticos y personajes públicos, por tantos medios. Permanecen en la vaciedad de sus mentes, alejados de la Verdad, sin rumbo, fuera de tus caminos.

Señor Jesús, que derramaste tu sangre sobre tu frente al serte colocada aquella corona de espinas, aplica tu sangre preciosa a esas mentes atacadas y confundidas, que sean renovadas, purificadas, desembotadas, iluminadas por tu Luz y tu Verdad, y que éstas guíen a esas personas hasta ti.

Que tu Palabra, Señor, llegue a esas mentes con la unción de tu Santo Espíritu, alejando todo engaño y trayendo la verdad completa, sanando todo recuerdo y todo sentimiento heridos y trayendo vida y salud a esas mentes atribuladas.

Trae, Señor, hambre por tu Palabra y Espíritu de oración a estas vidas. Y que tu paz, que supera todo conocimiento, custodie en cada persona que te presentamos sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

Padre, oramos por medio del Espíritu, y en el nombre de Jesús. Amén.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 26 de Mayo.
Palabra inspirada: