Por el fin del aborto

"el desvalido se abandona a ti, tú socorres al huérfano" (Sal 10,14)

España es el país del mundo donde más abortos se realizan en proporción a la población. Además, el aborto es la principal causa de mortalidad en nuestro país. La legislación actual y la falta de control han permitido verdaderas masacres de inocentes a lo largo de los últimos veintidós años. Cuando los terroristas hicieron explotar los trenes en Madrid el 11 de Marzo de 2004, murieron 200 personas, casi la media registrada en aquel momento de abortos diarios en España, 230: un acto de terror como aquel atentado, pero cometido cada día en el vientre de madres confundidas, presionadas o sencillamente colaboradoras de este crimen, en cualquier caso, víctimas también (poco se habla de las consecuencias de los abortos en las mujeres que se someten a esta práctica).

Actualmente se registra una media de unos 270 abortos diarios en las mal llamadas "clínicas" españolas que realizan abortos. Dicho de otra forma: uno de cada seis embarazos termina en aborto provocado en España, uno de cada seis niños es asesinado. Sin embargo, en estas estadísticas no se registran otros abortos que se cometen igualmente, como los provocados por el uso del dispositivo intrauterino, que impide la implantación del embrión en la matriz, conllevando la muerte del ser humano ya engendrado, o los abortos que son resultado de las píldoras abortivas, como la tristemente famosa "píldora del día después", que se distribuye indiscriminadamente en centros sanitarios españoles, sobre todo los fines de semana entre jóvenes muchas veces menores de edad.

La mayoría de los abortos registrados se cometen en centros privados especializados, que viven del aborto como un negocio de pingües beneficios, sin importarles ni la ley ni la moral, ni los dramas personales de madres y bebés. Médicos y psiquiatras en estos centros de muerte firman como un protocolo, muchas veces sin haber entrevistado siquiera a la madre, que hay un "riesgo" para la salud psíquica de la madre en caso de no "interrumpir" el embarazo, supuesto "legal" en el que se ampara la generalidad de los abortos que se realizan, permitiendo abortos en bebés de hasta ocho meses de gestación. Estos médicos son generalmente socios de estos centros privados, y debemos tener en cuenta que cada aborto aprobado con su firma –más caro cuanto más avanzada va la gestación- supone beneficios económicos a repartir entre los socios.

Dentro de la ceguera espiritual que afecta a los españoles, muchos no reaccionan ni se estremecen ante el drama y el pecado que hay detrás de estos números. Incluso muchos consideran un "avance" la despenalización del aborto. El siguiente paso natural para seguir "avanzando" sería la despenalización de este crimen en cualquier caso, supuesto y etapa de la gestación, es decir, el aborto libre (lo que realmente en la práctica ya se está viviendo, por la ambigüedad del famoso tercer supuesto, del riesgo para la salud física o psíquica de la madre, y por la falta de voluntad de llevar a cabo inspecciones y controles rigurosos en los centros abortistas). Y el siguiente paso, lo que muchos están reclamando ya, sería su total aceptación social y consideración como algo bueno, llegando a considerar y enseñar a las generaciones futuras que el aborto es, no ya un crimen que según ellos no merece ser castigado, sino más bien algo positivo, loable, como un derecho del que nos deberíamos sentir orgullosos de ejercer.

La realidad es que esa sangre inocente del gravísimo pecado del aborto, como verdaderamente es a los ojos de Dios, recaerá sobre este país. Urge que los intercesores clamemos al Padre misericordia para esta nación manchada de sangre, y que intercedamos igualmente por el fin de este crimen.

Fundamento de la Palabra de Dios: 
  • Cada ser humano es creado por Dios como una criatura irrepetible, con una dignidad y un valor sagrados, y con un propósito o asignación en esta vida, al tiempo que llamado a participar de la vida eterna. La primera revelación del profeta Jeremías fue ésta: "Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado" (Jr 1,5). Y el salmista corrobora: "desde el vientre de mi madre eres tú mi Dios" (Sal 22,10).
  • Otro texto revelador está en el salmo 139: "Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías cabalmente, y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra. Mi embrión tus ojos lo veían; en tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, sin que aún exista uno solo de ellos" (Sal 139,13-16).
  • Consecuentemente, la vida es sagrada, y sólo Dios tiene derecho sobre ella. De ahí el mandamiento: "No matarás" (Ex 20,13), que no encuentra excepción en la etapa de la vida humana anterior al parto.
  • En la ley de Moisés, el aborto provocado por un accidente, no ya intencionadamente, convertía a quien provocó el accidente en digno de sanción ante los jueces (cf. Ex 21,22).
  • El Señor Jesús dejó claro que los bebés y los niños pequeños son inocentes por cuanto no han colaborado con su responsabilidad personal a pecar: "de los que son como éstos es el Reino de los Cielos" (Mt 19,14).
  • La matanza de los infantes en Belén ordenada por Herodes produjo un drama que se repite en nuestros días, y que el profeta Jeremías veía así: "Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen" (Mt 2,18).
  • Como en la antigüedad, hoy también muchos niños son sacrificados. Nuevos ídolos modernos han tomado el relevo del dios Moloc: "fraguaron los altos del Baal que hay en el Valle de Ben Hinnom para hacer pasar por el fuego a sus hijos e hijas en honor del Moloc" (Jr 32,35).
  • Cuando Jesús se encontró con una mujer que había cometido adulterio e iba a ser apedreada, el Señor perdonó su pecado, la libró de su culpa, desaparecieron los que la acusaban en presencia de Cristo, y él sanó sus temores y heridas del corazón, al tiempo que le dijo: "en adelante no peques más" (Jn 8,11). En Cristo hay una nueva oportunidad, en él siempre hay esperanza.
Oración particular para este mes: 

Padre, te pedimos misericordia en primer lugar para nuestra nación, por toda la sangre inocente derramada por medio del aborto. Tú abominas este horrendo pecado, y merecemos juicio por él. Pero te pedimos que tengas misericordia y sanes nuestra tierra, quebrando la maldición que recae sobre ella y lavando sus culpas con la sangre preciosa de tu Hijo, entregado por nosotros.

Señor Jesús, verdaderamente el único inocente, que diste tu vida para la vida del mundo, ten misericordia de todos los niños que corren riesgo de ser matados antes de nacer. Toca los corazones del personal sanitario que practica abortos, que se abran sus ojos ciegos y se quebrante su corazón insensible, para ver la realidad y contemplar sus manos manchadas de sangre. Toca los corazones y las mentes de las madres que han decido abortar, pon en ellas tus mismos sentimientos y calma sus mentes atribuladas y confundidas. Toca a aquellos que influyen y tantas veces presionan a esas madres, a los padres de las criaturas, a los abuelos, a quienes conviven con esas madres, que sean un apoyo para ellas y para los hijos que llevan dentro, y no lo contrario.

Te pedimos también, Señor, por todos los que luchan contra el aborto: que sus esfuerzos se vean recompensados, que las leyes injustas que promulgaron algunos legisladores sean revocadas y reemplazadas por leyes que defiendan y protejan la vida, y que se garanticen las medidas sociales necesarias para apoyar verdaderamente y buscar soluciones a las madres en apuros.

Espíritu Santo, te presentamos a todas las madres que han cometido abortos. Ven a ellas para convencerlas de su pecado y que no lo repitan. Muéstrales a Cristo, el Redentor, el Salvador, capaz de perdonar, sanar y restaurar sus vidas. Dales nueva vida y nueva esperanza, poniendo donde había muerte la vida abundante y eterna que Cristo alcanzó para ellas en la cruz, y que un día puedan encontrarse y regocijarse con sus hijos en la gloria del cielo. En el nombre de Jesús. Amén.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 11 de Enero
Palabra inspirada: