Por el próximo gobierno de España

"Obrad como hombres libres, […] como siervos de Dios" (1 P 2,16).

España inicia un nuevo momento en su historia. Dios tiene planes de bien, para sanar y levantar esta tierra, para guiarla con su justicia. Pero al mismo tiempo el enemigo tiene planes de destrucción y de muerte espiritual. Los hombres decidimos con nuestra actitud qué destino preferimos, y lamentablemente muchas veces España le ha dado la espalda a Dios, quien, sin embargo, sigue llamando a conversión a nuestro pueblo.

El nuevo gobierno que saldrá de estas elecciones generales tiene bastante responsabilidad de cara al futuro de nuestra nación. De él depende seguir caminando por la senda del error y de la injusticia, de la desigualdad del país y confusión de las conciencias, de la perversión y promoción del mal y del pecado, o de la humillación y el reconocimiento de tantos errores, para buscar lo que agrada a Dios –aunque no agrade a todos los hombres- y que en definitiva es bueno y razonable.

Nuestra responsabilidad no es sólo elegir un nuevo gobierno. Dada la importancia de las leyes que se promulgarán en los próximos años en relación a la vida, a la educación, a la atención social, a la convivencia, a la seguridad,… debemos orar por el gobierno, para que sus decisiones y las leyes que promueva sean justas y buenas. Asimismo, deberemos siempre exigir que el gobierno legisle de acuerdo al bien común, a la recta razón, a favor siempre de la vida y los valores irrenunciables que se hallan en nuestra naturaleza humana. Y siempre, reclamar transparencia y sinceridad en toda la actuación de nuestros gobernantes, que son nuestros representantes, de todos los españoles, a quienes tienen que rendir cuentas, como un día rendirán cuentas al Soberano de las naciones y de todo el universo.

Del clamor de los intercesores por España depende mucho. Dios se apiadará y cambiará la suerte de esta tierra cuando encuentre un pueblo humillado y que se vuelva a él de todo corazón, clamando misericordia por todo el pecado y la rebeldía acumulados, e implorando gracia para que España reconozca a su Salvador y se reconcilie con su Dios.

Fundamento de la Palabra de Dios: 
  • La Biblia nos dice que "de Dios son los escudos de la tierra, él, inmensamente excelso" (Sal 47,10), señalando que cada nación le pertenece a Dios y él es el verdadero Soberano de toda la tierra.
  • Sin embargo, aunque el deseo de Dios es bien, paz y prosperidad para cada territorio, mucho depende del gobierno que tenga cada nación: "Donde no hay buen gobierno, el pueblo se hunde" (Pr 11,14).
  • Por eso, los intercesores debemos orar: "Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad" (1 Tm 2,1-2).
  • Y siempre debemos respetar y obedecer primero lo que es justo conforme nuestra conciencia y conforme la palabra de Dios, reclamando por tanto leyes justas: "Juzgad si es justo delante de Dios obedeceros a vosotros más que a Dios" (Hch 4,19), decían los apóstoles a la autoridad de su tiempo, concluyendo: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" (Hch 5,29).
  • En conclusión, Pedro nos propone una serie de criterios para obrar consecuentemente en cuanto a la política, partiendo de principios como el respeto a la autoridad constituida y la defensa de la libertad, la justicia, la moral y la verdad: "Sed sumisos, a causa del Señor, a toda institución humana: sea al rey, como soberano, sea a los gobernantes, como enviados por él para castigo de los que obran el mal y alabanza de los que obran el bien. Pues esta es la voluntad de Dios: que obrando el bien, cerréis la boca a los ignorantes insensatos. Obrad como hombres libres, y no como quienes hacen de la libertad un pretexto para la maldad, sino como siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey" (1 P 2,13-7).
Oración particular para este mes: 

Padre, te presentamos los destinos de nuestro país. Sabemos que España es amada para ti y tus planes son sabios y perfectos. Pero nos hemos alejado de ti, y hemos pecado contra ti. Pro eso clamamos misericordia para nuestra tierra, reconociendo nuestra ceguera y nuestro pecado.

Señor Jesús, Príncipe de paz, nuestro Redentor y Sumo Sacerdote, dejamos en tus manos la formación del próximo gobierno y todas las leyes que promulgará. Te pedimos que ordenes todo para bien de nuestra tierra. Tú, que intercedes ante el Padre por nosotros, presentando las señales de tus manos y tus pies, alcanza del Trono del cielo misericordia y gracia para España.

Espíritu Santo, barre la oscuridad y las tinieblas del enemigo que rodean nuestra tierra, que rodean la Moncloa, que rodean el Congreso, e ilumina con tu luz y tu verdad a nuestros gobernantes. Convéncelos de su pecado y su ceguera, e ilumínalos con tu Palabra, mostrándoles a Cristo, el verdadero y único Salvador. En el nombre de Jesús. Amén

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 8 de Marzo