Oremos por nuestro gobierno

Prepárate para un tiempo de oración. Haz silencio. Evita en lo posible cualquier ruido exterior e interior. Pon tu mirada en Jesucristo, el Señor. Ahora clama al Espíritu Santo para que llene tu corazón y lo transforme. Pídele perdón por tus pecados. Reconócelos y exprésale tu firme propósito de cambiar y entregarte a su poder transformador. Deja que el Espíritu ilumine y te dé convencimiento de tu pecado y di con el salmista: "Oh, Dios, lávame a fondo de mi culpa, y de mi pecado, purifícame. Pues mi delito yo lo reconozco, mi pecado sin cesar está ante mi" (Sal 51, 4-5).

Ahora empieza a dar gracias a Jesucristo porque por su sangre hemos sido limpiados, justificados y santificados (cf. 1 Co 6, 11), y porque "si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia" (1 Jn 1,9). Pídele al mismo tiempo que te proteja con su sangre, así como a tu familia y tu casa. Alaba a Cristo por su obra en la cruz, por lo que significa su sangre derramada en tu favor; porque, especialmente por medio de la cruz, Jesucristo ha venido a ser tu Señor al haberte "rescatado no con algo caduco, oro o plata, sino con una sangre preciosa, como de cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo" (1 Pe 1, 18).

Póstrate en adoración delante del Señor. Adórale. Rinde tu vida a su pies. No tengas prisa. Luego, reconoce una vez más a Jesucristo como Señor de tu vida, de toda tu persona, de tus bienes, en definitiva, de todo cuanto eres y tienes. Recuerda que estás reconociendo que no eres dueño de tu vida, apenas criatura que ha recibido todo don de lo alto y, por tanto, "no vives ya para ti, sino para aquel que murió y resucitó por ti" (2 Co 5,15).

En este momento comienza a proclamar que Jesucristo es el Señor de toda la creación, y de modo particular de todos los gobiernos y gobernantes de la tierra y de España en particular. Confiesa que Jesucristo es Señor de señores y Rey de reyes, Presidente de presidentes, Autoridad sobre toda autoridad, Gobernante sobre todos los gobernantes y Poder sobre todos los poderes de España. Di explícitamente que su Autoridad está por encima de todos los gobernantes humanos de España, pero además sobre todos los Principados, las Potestades, los Dominadores de este mundo tenebroso, los espíritus del mal que están en las alturas y que están actuando sobre el gobierno de esta nación. Proclama el poder del Señor, de su sangre y su Palabra sobre cada uno de ellos y sobre todas sus obras. Da gracias al Señor por su poder manifestado en este día, por el avance de su reino sobre España y por su victoria contra todos los enemigos espirituales de España en el día de hoy.

Luego, únete al único y perfecto intercesor ante el Padre, Jesucristo, que está sentado a su diestra siempre vivo para interceder. Pídele que te de un corazón como el suyo capaz de estremecerse ante el pecado que se ha extendido por España. Clama al Padre por el Gobierno de España para que sea guiado por el camino de la conversión y el arrepentimiento y reconozca a Dios como única Autoridad Suprema; para que cada gobernante ejerza sus funciones buscando la voluntad de Dios, y no haciendo nada que le desagrade; para que lleven a esta nación a "vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad" (1 Tm 2, 2); para que ninguno de ellos se sirva a sí mismo, sino a aquel del cual "son los gobernantes de la tierra" (Sal 47,10).

Fundamento de la Palabra de Dios: 

"Recomiendo que se hagan plegarias, oraciones y súplicas.. por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad" (1 Tm 2,1-2)

Oración particular para este mes: 

Clama al único soberano para que su reino venga sobre el gobierno de esta nación, para que su verdad y su luz iluminen todo cuanto haya de engaño y de tiniebla. Pide al Señor para que sea abajada la soberbia de nuestros gobernantes y descubran el significado de la verdadera humildad. Ora para que el Presidente de Gobierno y cada uno de sus ministros se dejen tocar e iluminar por el Espíritu Santo, que viene a convencer al mundo "en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio" (Jn 16,8). Ora para que la luz de lo alto penetre en el Consejo de Ministros, en sus asambleas, proyectos y decisiones, en las administraciones locales, provinciales y de cada Comunidad Autónoma.

Finalmente, da gracias al Señor porque siempre escucha la oración de sus discípulos y por todo lo que él ha hecho a través de tu oración y de la oración de todos sus discípulos en este día. Y recuerda: no dejes de interceder todos los días por esta nación, y especialmente, durante este mes, por el gobierno; no descanses porque las tinieblas no descansan y porque el mal avanza, a menos que sus discípulos, capitaneados por Jesucristo, lo detengamos por medio de la oración.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 20 de Octubre
Palabra inspirada: