La eutanasia

Jesús dijo a Tomás: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn 14,6)

Fundamento de la Palabra de Dios: 

Durante las últimas semanas los medios de comunicación han extendido y comentado ampliamente el propósito del Gobierno de España de legalizar la eutanasia.

Con todo nuestro respeto a los gobiernos y legisladores humanos afirmamos la autoridad suprema de Dios, de quien procede todo juicio justo y recto, cuyas leyes son inmutables y están siempre por encima de cualquier ley humana, y recordamos lo siguiente:

  • Dios es el Creador y dueño de todo cuanto existe, incluidas las vidas de todos los seres humanos, porque: "¿Qué tienes que no lo hayas recibido?" (1 Co 4,7).
  • Puesto que nadie es dueño de "su" vida, nadie puede disponer a su antojo de ella, y menos aún de la vida del prójimo, ni atentar contra ella, aún en las situaciones más extremas; o mejor dicho, puede, pero no debe, a no ser que viole la ley natural y divina.
  • La responsabilidad es todavía mayor para el cristiano, templo del Espíritu Santo: "¿No sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis? ¡Habéis sido bien comprados! ¡Glorificad, por tanto a Dios en vuestro cuerpo!" (1 Co 6,19-20).
  • El Señor ya dijo desde antiguo: "No matarás" (Ex 20, 13) y la eutanasia, tanto por acción como por omisión, no deja de ser un homicidio.
  • Además, el recurso a la eutanasia, deriva, en buena medida de una concepción hedonista y materialista de la vida, que desprecia a Dios y las cosas del espíritu, y sólo piensa en disfrutarla o pasarlo lo mejor posible, despreciando el valor del sufrimiento y de la cruz, a diferencia de la Palabra de Dios, que nos dice: "Nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia" (Rm 5,3). 
Oración particular para este mes: 

Nos dirigimos al Padre por medio de Jesucristo, nuestro sumo Sacerdote, para que su luz venga sobre las mente de quienes tienen capacidad para dar forma legal a este proyecto y no caigan en el error ni lleven a nuestra nación a tener que vivir o actuar contra el Supremo Legislador:

Padre, traemos a tu presencia a todos los participantes en los trabajos preparativos y defensa de la que quiere ser ley defensora de la eutanasia. Transforma sus mentes (cf. Rm 12,1), para que se den cuenta del mal que proponen.

Ponemos ya ante ti el eventual momento de votación en el Parlamento de este proyecto legislativo para que tus criterios predominen entre los parlamentarios y la defensa de la vida prevalezca sobre la soberbia del hombre que pretende erigirse en señor de la creación. Proclamamos sobre ellos tu Palabra cuando dice que sólo tu eres la vida (cf. Jn 14,6). Reconocemos que sólo tú tienes poder para darla y poder para quitarla. Proclamamos en este debate y en esta intención de aprobar la eutanasia, la victoria de la Vida sobre la muerte, de la Luz sobre la oscuridad, de la Verdad sobre la mentira.

Te presentamos toda la manipulación de los medios de comunicación en relación a la eutanasia para que no sea callada tu Palabra de vida. Confunde la soberbia de los hombres y detén los planes de los impíos sobre esta nación que, bajo la bandera de la libertad y el derecho a una muerte digna, tuercen lo que es recto y "cambian la verdad por la mentira" (Rm 1,25).

Te presentamos también a los enfermos, a los moribundos y disminuidos para que sean consolados por tu Espíritu, que "consuela en toda tribulación" (2 Co, 1,4), y al mismo tiempo para que sean atendidos dignamente como parte de tu creación amada: "Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues, si algo odiases, no lo habrías creado. ¿Cómo subsistiría algo, si tú no lo quisieras? ¿Cómo se conservaría, si no lo hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida" (Sb 11, 24).

Finalmente, ponemos ante ti a todas las personas que ahora están en peligro por causa de la eutanasia para que sean libradas de todo espíritu de muerte por el poder de tu Espíritu de Vida. Amén.

JORNADA DE ORACIÓN Y AYUNO : 
Día 19 de Noviembre
Palabra inspirada: