Por el fin del aborto

En relación con la oración de intercesión del mes pasado (por el fin del aborto), algunos intercesores nos han hecho llegar las siguientes palabras inspiradas que damos a conocer:

  • Siempre que oráis por esto alegráis el corazón del Padre.
  • Orad insistentemente, pues donde el hombre produce muerte, yo doy vida.
  • Mucha adoración e intercesión son necesarias para borrar esa sangre inocente y para clamar misericordia al Padre por tanta abominación. Por eso, es necesario que os mantengáis a mis pies y que intercedáis constantemente por esto.
  • Visión: Bajaban ángeles con espadas; iban contra la tierra. Pero la intercesión los ha detenido. La intercesión es como una fuerte coraza que detiene la justa ira de Dios.
  • Mucha vida derramo yo sobre las madres cuando vosotros intercedéis.
  • Cuando se ha nombrado a las madres, se cree entender que siempre que se hace esta oración, el Señor derrama un bálsamo de consuelo sobre ellas, y algún corazón queda tocado por el amor del Señor; es grande la ternura que siente por ellas.
  • Cuando se ha orado por las madres que han abortado, se ha sentido que en sus corazones había mucho frío, porque ellas, en el fondo, esperaban recibir el apoyo psicológico, quizá el amor de los médicos o de los familiares o de los que les habían aconsejado el aborto; pero se han quedado con un frío espantoso en su corazón, se han sentido como unos simples objetos, han visto frialdad e indiferencia en los médicos, no se han sentido apoyadas ni comprendidas,… sólo soledad. Al seguir intercediendo, y proclamar que hay poder en la sangre de Cristo, se veían unos corazones de hielo: La sangre del Cordero iba cubriéndolos y calentándolos; era la misericordia del Señor que envolvía a esas madres y les cambiaba el corazón. Se cree entender que una de las fuerzas que va a influir en el fin del aborto va a ser el testimonio de lo que han vivido esas madres, y esto va a impactar a otras.
  • Hay fuerte misericordia en el corazón del Padre por esas madres; la derramará sobre ellas a través de la intercesión.
  • Se siente que las mujeres que se someten al aborto son unas víctimas, están presionadas por la sociedad, por las familias; sus mentes no pueden pensar, sus corazones están oprimidos por muchas cadenas y son incapaces de sentir amor, no pueden pensar, no pueden amar. El Señor Jesús pedía al Padre: ‘Perdónalas porque no saben lo que hacen’, y pedía a los intercesores que nos uniéramos a esta súplica.

 

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Por el fin del aborto